
El hotel, situado precisamente en el centro histórico de la ciudad, entre Bolzano y el Brennero, en el fantástico escenario Dolomítico, les acogerá con el calor típicamente tirolés.
Ya que las instalaciones de esquí, a 6 km, se encuentran cómodamente enlazadas con el hotel mediante un esquí-bus, el hotel es la meta ideal para las vacaciones invernales. No se queda atrás en verano, para amantes del trekking, de los paseos regeneradores o para quien desee descubrir los principales atractivos culturales de la zona.
El modernísimo centro de bienestar, a disposición para los huéspedes, junto con la esmerada y gustosa cocina típica les permitirá terminar el día en total relax.